Feminismo: obsoleto, insuficiente y prostituido

A estas alturas no cabe duda que los ideales actuales del feminismo se alejaron del concepto primario que alcanzó logros de magnitudes trascendentales en ámbitos políticos, culturales y económicos, que proporcionó herramientas para un pensamiento crítico y consiguió la integración y el reconocimiento de la mujer como parte esencial de la sociedad.

No se puede negar el legado histórico de la antigua generación de activistas, pero la actual ideología que se cobija bajo una bandera de igualdad es incongruente, unilateral y excluyente.

Es necesario un consiente replanteamiento de nuevas bases para la creación de una corriente que promueva la cooperación en conjunto del hombre y la mujer, que no exalte las diferencias naturales de ambos géneros, sino que las reconozca como necesarias y complementarias, que abogue por la injusticia de los débiles no condicionada por el sexo.

Es cierto que todavía falta por romper esquemas cimentados en modelos que históricamente privilegian lo masculino y que todavía mueren mujeres por la simple razón de ser mujeres, pero la verdadera causa de injusticias y discriminación son las arraigadas creencias culturales e ideologías religiosas.

La familia como el objetivo a donde se deben dirigir los esfuerzos y objetivos más básicos en los que se deben trabajar: roles laborales y sociales no determinados por el género y educación sexual y reproductiva, ésos son los verdaderos retos para cualquier organización cívica y ética que se pronuncie o avale el bienestar de la humanidad.

Feminismo moderno es sinónimo de hembrismo y se considera igual o peor que el machismo. Las representantes activistas han sido catalogadas de extremistas, provocadoras, fanáticas e intolerantes; se dice que han hecho muy poco por el género al que pretenden beneficiar y en el peor de los casos le han dado al término feminismo un sentido peyorativo; todo esto resultado de resaltar categóricamente la otredad y lenguaje bélico como si se tratara de adoptar un bando contra el cuál luchar.

Personalmente no creo en afiliaciones ideológicas ni en sesgos colectivos, sino en las personas como entes, opciones personales, convicciones individuales, juicio moral propio, pensamiento independiente y particular. Que me declare y condene en contra y toda forma de autocompasión y victimización respecto a la condición y naturaleza femenina no significa que mi realidad sea diferente a la del resto.

Etiología de la resaca

“Veisalgia” es el término médico para síntomas posteriores inducidos por la ingesta de alcohol etílico o etanol, componente de bebidas alcohólicas. Si bien es cierto que no se debe enteramente a la deshidratación provocada por el alcohol como popularmente se cree, su origen sí es multifactorial.

El principal factor al que se le imputa es que el alcohol provoca la liberación citoquinas, proteínas responsables de síntomas de malestar general como cefalea, alteraciones gástricas, entre otros.

Los congéneres, son sustancias propias del proceso de la elaboración del alcohol, son elementos químicos que le confieren características específicas como el color y sabor; éstas sustancias (metanol, histamina, acetaldehído y otros polifenoles) tóxicas para el organismo influyen en la severidad de la sintomatología.

El congénere metanol tiene especial afinidad con la enzima encargada de metabolizarlo y continúa provocando efectos de la resaca aun cuando el etanol ha sido eliminado del organismo.

Aunado a los factores ya expuestos también se atribuye la naturaleza diurética del alcohol. Diurético es toda sustancia que provoque la eliminación de agua y electrolitos del organismo a través de la orina o deposiciones. El alcohol actúa sobre la hormona ADH responsable de regular la absorción y eliminación renal de agua, produciendo deshidratación; 2 onzas de licor puede dar como resultado la eliminación de hasta 1 litro de orina, por si fuera poco los vómitos contribuyen al efecto diurético, pues resultan en una pérdida adicional de líquidos.

Irónicamente se aconseja beber café para la resaca o atenuar los efectos alcohol: cierto es que la cafeína tiene efectos analgésicos para aliviar el dolor de cabeza, pero podría empeorar un estado preexistente de deshidratación debido a las propiedades diuréticas de las xantinas y tampoco se ha comprobado que produzca “sobriedad”.

Referencias: más información y temas relacionados.

La inutilidad de la filosofía

La filosofía es el conjunto de conceptos y doctrinas creadas por el hombre en un intento por comprender su propia existencia, para esclarecer su origen y destino, para ser uno con su naturaleza racional y superponerla a su instinto animal.

La filosofía per se no es inútil, es la base de principios en economía, derecho y política. Es el mayor de todos los saberes.

Sin embargo, “los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”, expone Marx en su Tesis sobre Feuerbach.

El pragmatismo de la filosofía depende de la actitud del individuo para adoptarla como un modus vivendi. Inútil es la admiración de una idea que no se puede asimilar; improductivo es para una persona consagrarse a la meditación si su accionar es contraproducente, si en la cotidianidad de sus relaciones interpersonales habituales no puede ejercer la filosofía.

Cualquiera que se vanaglorie de una afición a la metafísica y no pueda beneficiarse de su utilidad y que desconozca conceptos básicos como la tolerancia y el respeto, tiene la sapiencia de un yacimiento y no puede hablar con tanta propiedad de algo que le es impropio. Un verdadero sofista es capaz de hacer un análisis consciente y manifestarlo en sus acciones y en su proceder.

Alguien que está cerrado a argumentos antagonistas a sus ideologías, se niega a expandir su conocimiento, tiene un pensamiento involutivo y taxativo, es una entidad irracional y poco científica, su actitud es estúpida.

“Lo que el hombre es no puede determinarse a partir del espíritu ni de la idea sino a partir del hombre mismo, de lo que éste es concretamente, el hombre real, corpóreo, en pie sobre la tierra firme. El hombre no es un ser abstracto, fuera del mundo sino que el hombre es en el mundo, esto es el Estado y la sociedad.” Citando nuevamente a Marx.

Si de opiniones particulares hablamos, la autora considera que algo inútil no es prescindible de valor. Soy partidaria de las ciencias orgánicas, de todo lo que es ejecutable y que requiera un accionar directo del saber práctico, de todo lo material, lo físico, la realidad. El mundo no se cambia con ideas empíricas no teóricas, pero también es necesario lograr un balance, pues el escepticismo a lo abstracto ha provocado una devaluación de la filosofía.

El bostezo: fisiología y antropología.

Contrario a las creencias respecto a los mitos sobre el bostezo, desacertada es la teoría que reza que es señal de fatiga o aburrimiento o que es “contagioso”; hasta hoy las bases científicas sostienen que su función es ventilatoria, manteniendo una temperatura óptima para su apropiado funcionamiento.

El origen fisiológico del bostezo es provocado por un aumento de la temperatura cerebral y su finalidad es regular dicha temperatura. Un estudio demostró que la temperatura corporal era elevada antes el bostezo y posteriormente descendía.

“Al igual que los ordenadores, el cerebro humano es muy sensible a las temperaturas y debe permanecer fresco para operar eficientemente”, según Gary Hack de la facultad de odontología en Maryland y Andrew Gallup de la Universidad de Princeton, autores de un estudio publicado recientemente en la revista Medical Hypotheses.

Antropológicamente, “los bostezos son un legado de nuestra condición animal anterior a la de humanos, que cumplían una finalidad social, en el caso de los primates: transmitir la necesidad imperiosa de iniciar una acción colectiva y preventiva frente a intrusos. La Ciencia no ha descubierto en el bostezo ninguna utilidad en la vida moderna; ni siquiera la de oxigenar los pulmones. Experimentos realizados en la Universidad de Maryland (Estados Unidos) han demostrado que las personas sometidas a sobredosis de oxígeno no disminuyen la frecuencia de sus bostezos; son un puro residuo ancestral y genético”, Eduardo Punset.

“Otras teorías sugieren que el bostezo sirve para sincronizar el comportamiento o ánimo entre animales gregarios, de forma similar como lo hace el aullido de una manada de lobos durante la luna llena. El bostezo entonces emitiría una señal de cansancio hacia otros miembros del grupo para sincronizar los patrones de sueño y períodos de actividad.”

Pragmatismo del matrimonio: conveniencia para la sociedad progresista

American Gothic, Grant Wood 1930

La tesis “Filosofía del derecho matrimonial de Francesco D’Agostino” tiene como objetivo validar razones para el matrimonio cimentado en bases antropológicas y del derecho jurídico con perceptibles inclinaciones no laicas. A continuación un muy breve resumen personal y reflexivo de ideología pragmática y objetiva.

Para el hombre el matrimonio desde el punto de vista psicoanalítico es una posibilidad que puede elegir o no elegir y en psicología evolutiva es fundamental el momento en el que el niño aprende a discernir, a elegir entre lo bueno y lo malo; la no elección es una regresión a la inmadurez. La enajenación renuente a asumir compromisos es involutiva.

Desde el punto de vista antropológico, “los hombres son animales políticos” en palabras de Aristóteles, seres sociales cuyas relaciones colectivas y convivencia comunitaria es vital para el desarrollo de su identidad individual. El individuo no existe como ser abstracto, el deseo muestra que no somos autosuficientes, el hombre siente deficiencia y necesita; y ésto no es tema jurídico ni moral, es un tema antropológico fundamental.

La amistad es la relación más inmediata del hombre. Es voluntaria, emerge de la consciencia del hombre el menester biológico de filantropía, un compromiso moral como lo es el matrimonio, con propósitos, como los de una asociación empresarial donde se firma un contrato que especifica responsabilidades asumidas y de interés mutuo para cuidar que todo se haga dentro de las normas de honestidad o compromisos pactados voluntariamente ante un grupo o Notario que valide la legalidad del obligación adquiridos.

En el ámbito socio-familiar el casamiento tiene índole beneficiosa y conveniente para una sociedad partidaria del progreso evolucionista, pues la validación social de los contubernios beneficia la poligamia, propicia la crianza de los hijos en un ambiente de inseguridad legal, económica y emocional que ofrece una unión inestable, fomenta una relación sexuada de connotación nociva para la mujer como individuo pues promueve su fácil abandono, forzándola a adoptar una realidad de carácter dual y a su vez mutuamente excluyente entre priorizar el sustento del hogar o consagrarse a la formación de sus hijos; traducido a números factibles: una reducción en índices de educación, aumentando los de pobreza, violencia y delincuencia, mortalidad y natalidad.

Dentro de lo legal, la unión libre no tiene cualificación en lo jurídico y está fuera del derecho, dicho sea de paso promueve la no solidez a las relaciones interpersonales; elemental es el papel del matrimonio para el enriquecimiento personal dentro de un mundo civilizado como compromiso moral, público y voluntario en que se tiene conciencia y se reconoce la idea de compartir un proyecto de vida serio. Las personas que viven en unión establecen un punto medio entre beneficios del matrimonio y las comodidades sin obligaciones de una simple relación de noviazgo, una relación temporal, probablemente no trascendental y fácilmente invalidable; es el resultado de no estar seguros de tener un vínculo emocional lo suficientemente substancial y no estar dispuestos a superar obstáculos y dificultades que la convivencia suscita en equipo; la unión libre entonces, es válida solamente para parejas que tuviesen complicaciones transitorias. La convivencia no asume compromisos absolutos y es condicionada: “estar juntos mientras nos vaya bien”.

Normas y orden sinónimos de evolución, progreso y sociedad civilizada.

El hombre a través del tiempo ha comprendido que en su historia el libre albedrío es antagónico al progreso, es así como la raza humana ha logrado imponerse y distinguirse entre las especies: utilizando el orden como designio de supervivencia.

Normas y orden son sinónimo de evolución, progreso y sociedad civilizada. Con ese fin se crearon las leyes, el establecimiento de un Estado y diferentes formas de organización que regulan la sociedad, de ahí derivan la burocracia, la conducta moral y los valores, la religión y el matrimonio.

En principio, ¿para qué habría creado la instauración de reglas que no fueran con intensiones lucrativas para su propio desarrollo? Si un niño tuviera plena consciencia de lo vital que es su educación y el beneficio a largo plazo que implica al aumentar sus oportunidades de éxito necesario para la subsistencia, asistiría voluntariamente a la escuela.

Es inherente de la naturaleza humana la necesidad de autoimponerse orden a través de obligaciones para contrarrestar el defecto ingénito de tendencia instintiva a la desorganización.

Sin embargo ésta relación orden-desorden, a pesar de ser mutuamente excluyente, es al mismo tiempo dualista.El hombre no puede desprenderse de su tendencia natural a la supremacía y deseos de poder y control que siempre lo van a llevar a la corrupción, por eso su historia es siempre un perenne circulo vicioso que confluye en una constante lucha por mantener la sociedad humana organizada si es que quiere perpetuar su huella sobre la historia.